Diario del campamento de Cala

Enviado por admin el Jue, 2008-09-18 13:21

Durante los días del 10 al 17 de Agosto se dieron clases de ajedrez en el III Campamento de Verano organizado por la Asociación de Hermanamientos de los pueblos del mundo, laAnimales Fundación Ruy López  y en colaboración con el Ayuntamiento de Sevilla. Se hicieron en la Granja Escuela “La cañá del  corchuelo” en la localidad onubense de Cala, allí se instalaron los 44 chicos/as, para disfrutar de una semana de vacaciones las personas más humildes de barrios de Sevilla con menos posibilidades económicas, además se realizaron durante esa semana excursiones, talleres, juegos y se les ofreció un curso acelerado de ajedrez por el monitor de la Fundación Ruy López: Francisco Macías Rodríguez.

 

Empiezo por narrar como fue la semana, día a día, con todo tipo de detalles:

 

 

Domingo 10 de Agosto, 20.30 horas, Granja Escuela la Cañá del Corchuelo, Cala.

Llego por tercer año consecutivo a esta pequeña localidad onubense, entro en el campamento en el que ya conozco bastante bien al personal de años anteriores, pero no a los nuevos monitores que están este año entre nosotros. Es más, me descoloca un poco el que esa tarde, apenas había un par de personas con los que coincidí en años anteriores.. Pero eso es lo de menos, lo mas importante son los chicos/as de Sevilla, con los que debo de trabajar día tras día toda la semana, el grupo es grande y revoltoso, les han acompañado responsables del ayuntamiento de Sevilla, y mientras ellos están, se portan aceptablemente, pero en cuanto se tienen que ir, el grupo se desmorona y el caos es total, a partir de ese momento no nos hacen ningún caso a los monitores, se ponen a hablar entre ellos y nosotros les importamos mas bien poco, la cena no fue tranquila, viendo escenas de comida desagradables, y que me tenía que ir a la época de mi infancia para recordarlas, sin duda, nos quedaba una larga y durísima semana de trabajo, el que pensase que esto eran unas vacaciones pagadas, se daba de bruces con la cruda realidad. Ya conocían las cabañas en la que se debían de quedar a dormir, pero esa primera noche fue letal, por lo menos yo no lo conseguí y sé de un par de monitores que andaban igual que yo, así que mi  frustración iba en aumento.

 

Lunes 11 de Agosto. Granja Escuela la Cañá del Corchuelo, Cala.

 

Así que como era imposible dormir, me levanté temprano y por lo menos tuve la agradable sorpresa de ver a viejos amigos/as y seguir conociendo a más personal nuevo de la Granja-Escuela.

El desayuno fue más o menos tranquilo, después les explicaron que iban a hacer esa mañana, dar de comer a los animales, recoger los frutos de la huerta y algún taller hasta la hora de la comida, no había forma de que explicar esas tareas se hiciera en silencio, por lo visto siempre había algún chiste o comentario que hacer en el momento en el que hablaban los monitores, realmente resultaba fastidioso no poder hacer las cosas bien, en condiciones... Al llegar a la comida el mismo rollo de siempre, mandar callar y ellos a su rollo, decirles que solo se podían levantar si les llamaba un monitor para recoger su bandeja de comida nos requería una enorme pérdida de tiempo y energía, tiempo que a la vez ellos desperdiciaban para poder hacer mas talleres y aprender mas cosas, pero por lo visto, ellos ya sabían todo lo que se debe de saber en Sevilla, o sea decir tacos a tropel, amenazas continuas entre ellos, y cantar canciones con letras de dudoso gusto. Bueno, teníamos que mostrar que podemos estar a la altura de las circunstancias que ellos parecían demandar, que no era otra cosa que educación, buenas maneras en la mesa, escuchar (y no solo a los mayores),ofrecer cariño a los mas necesitados de afecto y mostrar preocupación por su situación familiar ya que en algún punto debía de haber una fractura para que ellos se mostrasen de esta manera, unas veces esquiva, otras grosera y la mayor de las veces mucha agresividad. Esa noche les llevamos a la plaza del pueblo a ver una proyección cinematográfica, la mayoría de los pequeños no llegaron ni a la mitad de la película debido al cansancio acumulado este día. Ya había pasado un día entero y apenas se había avanzado en las clases de ajedrez, ellos seguían mostrándose pasotas, les ofrecíamos alternativas para que tuviesen interés por alguna actividad, premiarles con algo si se portaban de forma adecuada, pero todo era inútil, esa noche si no dieron la lata era porque el cuerpo de estos chicos/as no podía aguantar sin dormir tantas horas consecutivas. Al fin un poco de tranquilidad. ¿Serían así el resto de las noches, silenciosas y que te permitan ver las constelaciones del cielo, oír el sonido de las rapaces nocturnas, disfrutar de una conversación madura con los compañer@s...?

 

Martes 12 de Agosto. Granja Escuela la Cañá del Corchuelo, Cala.  

Piragüismo
 

Esa mañana había prisa por que el desayuno fuera rápido, ya que les esperaba el autobús para llevarles al pantano de Aracena y allí hacer actividades de aventura como es el tener valor para que te bajen por la tirolina, o meterte en una piragua y no volcarla, conseguir que todos participasen era complicado, pues unos tenían miedo a las alturas y otros al agua, pero al menos decir que fue una actividad que sí salió bien y por eso estábamos todos contentos, en realidad, creo que fue la única cosa que hicieron bien en todo el día. Por la noche nos costó mucho tiempo el organizar los grupos por cabañas para que fuesen a coger ropa de abrigo, ya que las noches en la Sierra de Aracena son bastante frescas, después fuimos al campo a ver las estrellas y contarle unas nociones básicas para distinguir constelaciones y algún que otro planeta que se ve en estas noches de verano. El interés de muchos, se frustró por la actitud manifiestamente ingrata de cuatro tontos, que no mostraban ganas por nada, todos pagaron por ellos, vimos que aun dándoles cuartelillo, ellos no hacían lo suficiente como para ser un poco mas generosos y darles aún más libertad de movimiento. La noche fue como la del primer día, bastante movidita, y hasta las tantas de la noche no se calmaron y se durmieron.

 

Miércoles 13 de Agosto. Granja Escuela la Cañá del Corchuelo, Cala.

 

Tocó ese día por la mañana ir a la piscina, donde llevábamos varios juegos para que los chicos/as no tuvieran tiempo para aburrirse y hacer alguna de las suyas, también nos acompañaban los tableros de ajedrez, siempre es un placer echarte una partidita contra los monitores del campamento, ganarles y darte un chapuzón para refrescar las neuronas, los chavales también jugaban entre ellos, y ya preferían el ajedrez a las cartas, uppps, ¿seré el culpable de esta situación? A la tarde seguía con mis clases de ajedrez que duraban toda la semana y a las que estaban obligados a ir, je je, lo que disfrutaba yo... Eso, por las noches tan largas que me hacían pasar, la venganza tarde o temprano siempre llega. Durante la noche les prepararon una velada de terror, algunas de las chicas esto lo llevaban bastante mal, eran pequeñas y no les apetecía pasar miedo, pero lo hicieron. Hubo muchos accidentes de poca importancia, que puso a prueba la capacidad de alguna monitora como enfermera, pasando con nota alta esta virtud suya de atender a los chicos con el betadine y el suero.

De las cosas que mas les gustaban eran ponerse en mitad del llano (alrededor de las cabañas) a mostrar sus virtudes artísticas, alrededor de una guitarra y cantando y palmeando, demostrando que eso lo dominaban con creces. Parecía que nos íbamos tomando el punto, ellos nos empezaban a comprender lo que queríamos y nosotros les dábamos libertad a de movimiento gracias a que se ganaban nuestra confianza.

 

Jueves 14 de Agosto. Granja Escuela la Cañá del Corchuelo, Cala.

 

Ésta mañana se la pasaron haciendo actividades típicas de la granja como es el aprender a lanzar con el arco o el intentar escalar esa pared maldita, que puso en evidencia a muchos su pésima forma física, y la desgana con la que algunos afrontaban esos retos eran desmoralizantes para el resto de sus compañeros. A la tarde se les organizó la fiesta del agua, en la que deben de hacer varios juegos con este elemento: imagínense, que el agua de la sierra precisamente no es cálida como la de las playas del sur, o sea que, tampoco es que sea una bendición que te salpiquen con ella, algunos de los chicos venían medio “en'congelaos”, como me decían ellos. A la noche los sacamos de nuevo de la Granja para ir de nuevo al campo a hacer un juego, en el juego 4 chicos iban disfrazados y en mitad del camino te salían con cencerros, y pequeños palos de plástico asustando al resto del grupo, siendo el objetivo del juego ese, que cogieran un poco de miedo pero que se riesen y por fin que descubrieran quienes iban detrás de esos disfraces. Algunas de las chicas mas pequeñas, entre el miedo y el frío de la noche solicitaba un poco de leche caliente para templar los nervios y su cuerpo.

 

Viernes 15 de Agosto. Granja Escuela la Cañá del Corchuelo, Cala.

 

Nos acercamos en el autobús a la localidad de Cañaveral de León, donde está la piscina natural enfrente mismo de ayuntamiento, hizo un buen día de calor y eso mitigaba el frío que pasas cuando te introduces dPiscina de Calaentro de la piscina , con esas aguas tan puras y que bajan directamente de la sierra, realmente es un sitio precioso que  vale la pena visitar. Hubo un pequeño accidente debido a la desobediencia de la chica, que quiso entrar por donde no debía  : el resultado un resbalón y magulladuras por varias zonas de su  cuerpo, las consecuencias, muchos dolores, no poders  e bañar más y aguantar las regañinas de los monitores, más las risas de algún desalmado compañero... A pesar de todo lo que nos estaban haciendo pasar, los chicos/as parecían estar muy contentos, y el ver que se terminaba la semana les entristecía un poco, pues ya se iban amoldando a nuestras normas, adquiriendo unos buenos hábitos y que estaban a gusto, aprendiendo y disfrutando.

 

Sábado 16 de Agosto. Granja Escuela la Cañá del Corchuelo, Cala.

 

Hoy andaban un poco mas nerviosos de la cuenta, pues venían los padres a ver como estaban sus hijos y compartir con ellos un poco de lo que han aprendido durante la semana. Eso era a mediodía, mientras tenían que hacer unos talleres, el de fabricación de pan, con su modelo personalizado y el de velas aromáticas. Costó trabajo, pero al final todos se llevaron sus obras a casa gracias al esfuerzo y la dedicación que le pusieron. Al mediodía se abrieron las puertas de la Granja-Escuela, para que los padres pudieran entrar y disfrutar de sus añorados hijos/as, y allí después de dar buena cuenta de la paella y de la carne, montaron una pequeña fiestecita cantando flamenco y tocando la guitarra y percusiones, e incluso saliendo a bailar con la gracia y el salero típico de la gente de Sevilla. Algunos de los chicos/as, les entró la morriña, y no quisieron quedarse el domingo, por lo que hubo varias deserciones, algunas tal vez debidas a que esa noche tenían que hacer gala de sus habilidades con una muestra, ya sea una actuación teatral o contando chistes, o cantando... Creo , que la excusa de los padres les vino que ni pintada para escaquearse de esa tarea. Pero por la noche yo vi que los chavales le pusieron mucho arte, muchas ganas y que esa noche de actuaciones fue de las mejores que vi después de 3 años viniendo a este campamento.

 

Domingo 17 de Agosto. Granja Escuela la Cañá del Corchuelo, Cala.

 

Finalizó el Campamento y fue una lástima que a uno se le fuera la pinza y tirase un plato de forma completamente inconsciente, y que si no le dio a un compañero suyo fue de auténtico milagro, era una triste manera de acabar la semana, y cuando parecía que ya nos entendíamos viene la tontería esa. No sé a que era debido, tal vez la rabia de que no había forma de quedarse más días, el caso es que era una manera triste de acabar, casi que prefiero no tenerlo en cuenta, pero no podía dejar de reseñarlo, son cosas que pasan y para eso fui, para enseñar a jugar al ajedrez y para dar mi opinión de como se portaron los chicos/as durante esta semana.

Ahora termino esta crónica incluyendo como trabajé las clases de ajedrez con los chicos/as durante la semana.

Más juegos
 

 


Clases de Ajedrez


Al tener entre manos mucha variedad de edades entre los chicos/as, de 6 a 13 años, hube de dividir a los chavales en dos grupos, el primero de ellos hasta los 10 años y el siguiente grupo de 10 en adelante.


 

Primer Grupo:


En este primer grupo usé el libro “Iniciación al ajedrez para niños” realizado por Pablo Castro, Óscar Buide, César Caudal y María José Castro para la Editorial Paidotribo. Con este libro se les va introduciendo poco a poco en el conocimiento del juego ya que fotocopié y preparé una serie de fichas para que los chicos/as pinten en ellas ya que así empiezan a relacionar los colores con las filas o columnas diagonales, casillas... Después se les muestra físicamente el tablero y han de descubrir por si mismos cual es el centro de éste, los flancos y la debida importancia de estos. Más adelante deben de hacer una serie de ejercicios con números y letras para relacionarlos mentalmente con el tablero de ajedrez, también van descubriendo los movimientos de las piezas y cuantas piezas hay en el juego.


Para no agotarles con la resolución de fichas, les enseño a mover la pieza mas sencilla del juego: Los peones, gracias a esto ya ellos pueden jugar, no una partida de ajedrez, pero sí a hacer un juego bastante sencillo y se trata que con los 8 peones por bando en el tablero, ganará el que consiga llegar con un peón a la última fila del tablero. Con esto se consigue que los alumnos empiecen a valorar a esa pequeña pieza, que es la de menor valor en el ajedrez (que no la menos importante) y a reafirmar sus conocimientos de que es comer y así ellos le ven la utilidad a las clases y se involucran más en ellas.


Con el pasar de los días se encuentran remisos al principio de las clases, pues relacionan el hecho de hacer las fichas de ajedrez con el colegio, pero al poco tiempo y al darse cuenta de que éstas son bastante sencillas ellos mismos solicitan mas para seguir rellenándolas y avanzar más rápido que sus compañeros/as en el conocimiento de todas las piezas.


En apenas una semana de clases, la mayoría de los chicos/as aprendieron a mover las piezas, siendo una enorme satisfacción comprobar que sí había interés por aprender las reglas de este juego y así poder jugar partidas el resto del tiempo libre que disponían durante el campamento, ya fuera en la Granja-Escuela, en la piscina o durante las excursiones, el tablero de ajedrez siempre les acompañaba. Eso era lo que importaba en nuestros objetivos al promover este campamento, dar a conocer un juego que te haga pensar, reflexionar, tomar decisiones, y que sea una alternativa de ocio diferente a los juegos tan comunes hoy en día en la que eres un sujeto pasivo delante de una pantalla, también le hemos quitado una serie de tópicos que arrastra el ajedrez, como que lo juegan personas mayores, que es un juego aburrido, largo y pesado, para gente lista... Ellos mismos pudieron comprobar que no era para tanto ese “miedo”...

Encontré a chicos/as de mas de 6 años que apenas sabían escribir, llamándome mucho la atención pues lo común a esa edad es saber leer y escribir con un poco de soltura, lógicamente estos chicos/as ralentizaban las clases y tenía que dedicarles a ellos mas tiempo y explicarles algo que debían de haber aprendido en su colegio.




Segundo Grupo:


El grupo de los mayores fue mas complicado, pues los alumnos mostraban poco o nulo interés por esta actividad, intenté por todos los medios acelerar el aprendizaje básico del movimiento de las piezas para que ellos pudieran jugar rápidamente y así encontrarles el gustillo al juego. El primer día fue imposible hacer nada y la progresión prácticamente es nula debido a que me tiré la hora pidiendo silencio para que me atendiesen a las explicaciones.

Al día siguiente cambié radicalmente la forma de dar la clase y solo les recordé los movimientos de los peones y los puse a jugar con ellos (tal y como hice en el grupo primero), al dominar el movimiento de los peones ellos ya me demandaron (y esto era importante) el saber como se movían el resto de las piezas de ajedrez, con el pasar de los días ya me solicitaron todas las reglas básicas para saber jugar bien y conocer algunas formas de dar jaque mate.


Seguía habiendo cierta apatía en varios chicos por estas clases pero al menos los que si estaban interesados en aprender se unían entre ellos para jugar y evolucionar en el juego.

Como en el ajedrez una de las formas de progresar más rápidamente es jugar muchas partidas, les dejaba que lo hicieran, pero siempre estando muy pendiente de ellos para que aplicasen bien lo que les enseñé los días anteriores.

También había un grupo de chicos/as ecuatorianos (5) que solo se relacionaban entre ellos, siendo gente que no molestaba, pero que no participaba (o si lo hacía de mala gana) habitualmente en las actividades del campamento, pero solían ser de los mas interesados en las clases de ajedrez, donde se mostraban abiertos y participativos, llegando a acusar a este monitor de haberles enganchado al juego...


 

Sensaciones:


Sabía que este campamento no iba a ser fácil, pues a estos chicos se les saca de su hábitat, se les ubica con otras personas con las que tienen que compartir las 24 horas del día esto sin apenas conocerse, es difícil para ellos hacerse a esta nueva situación; que donde ellos suelen mandar, ahora tienen que obedecer. Nuestro (el de los monitores) primer mandamiento con estos chicos/as era enseñarles a escuchar, era fundamental para intentar avanzar y que se sacase provecho del campamento el que no tuvieses que tirarte media hora explicando una cosa porque siempre había alguien hablando, contando un chisme, o simplemente incordiando a los monitores.

Necesitábamos que no parasen, que siempre tuvieran tareas que hacer, ya fuese de la granja, de los animales, de talleres, daba lo mismo, pero que hicieran cosas... Que no se aburriesen, pues sino aprovechan para crear trifulcas, y peleas entre ellos, que es, al parecer a lo que están mas habituados y daba lo mismo que sean chicos que chicas, menores que mayores, no podías despistarte un segundo, consiguiendo generar un exceso de estrés en los monitores, que hasta fue necesario tener que castigar con la cancelación de una actividad programada, debido a su actitud maleducada y desafiante que era impropia de chicos/as con un mínimo de educación, fue gracias a esa determinación que ellos empezaron a entender que la situación no podía seguir así y desde ese momento se portaron de una manera mas responsable, a comer de forma educada, a quitar la mesa y levantarse pidiendo permiso y no cuando a ellos les daba la gana, a estar en silencio mientras los monitores explicaban un taller o hablaban, a no responder de forma inadecuada, a no resolver los malentendidos a base de pegarse entre ellos, sino solicitando la mediación de los monitores para resolver esos conflictos, a hacerles ver, que con una buena actitud se les premia y no al revés, en fin, a parecer personas. Era evidente que estos chicos tenían falta de hábitos, que tenían unos horarios descompensados, que estaban faltos de afecto y que hay problemas de base dentro de la estructura familiar, siendo necesario un seguimiento mas intenso por parte de los servicios sociales de su localidad, de que los profesores en sus respectivos colegios apenas le prestan atención, pues el nivel de los pequeños era inusualmente bajo.

( categories: Crónicas | Fundacion )
Enviado por Ana el Jue, 2008-09-18 19:27

gracias por hacer un buen trabajo y quedar a la Fundación en un alto nivel se que fue duro el campamento, pero realmente disfrutastes con los niños y niñas, y me alegra y me gusta como trabajas con ellos

Enviado por Anonymous el Sáb, 2008-09-20 08:32

Muy bonito el texto,creo que este tipo de campamento a pesar de ser muy dificil de coordinar es super gratificante para los monitores y se establece un vinculo con el grupo muy diferente, e muy gratificante ver lo ultimos dias de campamento a dos de los mas prendillas jugando una partida de ajedrez en completo silencio y totalmente concentrados.

Antonio Granja Escuela la caña del corchuelo.

Enviado por Paco el Lun, 2008-09-22 11:58

A pesar de que este año Antonio, apenas te he visto por la Granja, sí que me doy cuenta de que controlas mucho lo que ocurre y lo que no allí, si los monitores hacen bien o mal su trabajo y de que los chicos/as no se descarríen, siempre me acordaré la noche esa en la que los niños/as pululaban por allí a sus anchas hasta que tú llegaste, y entonces me dí cuenta de quien era un monitor cualificado y de quien era nueva en estas lides.

 Por fortuna, al escribir tú este comentario, vienes a certificar la labor que hicimos durante la semana y que no me he inventado yo las cosas...

Ah y decirle a Ana que gracias, pero que vaya aprendiendo para otros años, no siempre va a ir el mismo monitor, ¿no?

Saludos,