Sobre ajedrez y música

Enviado por Joaquin el Dom, 2006-06-25 23:43

Sobre ajedrez y música.

 

Este es un tema tan sugerente como difícil de abordar, al hilo de varias noticias recientes os propongo unas pequeñas reflexiones que pretenden invitaros a discutir sobre tan escurridizo asunto.

 

El ajedrez y la música comparten diversas similitudes, ambas expresiones culturales se pueden escribir en un lenguaje propio, lo que permite que se pueda componer, desmenuzar en unidades y combinarlas para lograr nuevas creaciones. Otra característica común es que hay una base matemática de fondo que sin embargo no es en ninguno de los dos casos su parte esencial. También comparten el haber dado lugar a teorías que tratan de explicar la creación o al menos de organizarla o indicar unas pautas regulares.

 

En cuanto a sus diferencias son evidentes pero remarcaré una que me parece muy importante, a pesar de su carácter técnico la música tiene una gran ventaja respecto al ajedrez, llega inmediatamente al público sin necesidad de que este sepa nada de solfeo, ni de dodecafonía, armonía o estilos. La música accede directamente a través de los oídos, a los sentimientos y después a la inteligencia, si llega el caso. En ajedrez, en cambio, sólo se disfruta dominando unas nociones básicas y sólo se entiende algo de ajedrez prestando atención. Y me atrevo a decir que cuanto es mayor el conocimiento en ajedrez más se disfruta de la observación de las partidas (disfrutar jugando ya es otra cosa que incluye componentes masoquistas entre otros ingredientes).

 

El ajedrez, la música y las matemáticas son campos que tienen una ligazón interna, oculta; es muy significativo que sólo se reconozca a los niños prodigio en estos tres campos, en estas tres disciplinas se produce el hecho de que niños de corta edad puedan realizar actuaciones al nivel de expertos consagrados, como si los pequeños tuvieran un talento natural para entender las normas internas de cada campo, sin necesidad de acumular las enseñanzas y experiencias que forman el bagaje de cualquier profesional. ¿Hacia qué nexo común apunta este hecho? Difícil responder y aún más aportar alguna prueba en el sentido de la respuesta, de todas formas me arriesgo a sugerir que en dichas disciplinas hay un alto grado formal que actúa de soporte a la posterior creación, donde ya entran elementos como la intuición y la imaginación.

 

En otra ocasión continuaré por estos derroteros, ahora os indico varios enlaces relacionados con el asunto, el primero es un artículo publicado en la web argentina metajedrez de Juan María Solare titulado “Música y Ajedrez. Planteo de un método”, donde se esbozan las líneas de un hipotético estudio sobre las relaciones entre dichas materias, el autor es músico, compositor y ajedrecista.

 

El siguiente enlace corresponde a una noticia en chessbase de la exposición sobre ajedrez y música organizadas por la Sociedad Lasker de Berlín, en la inauguración el pasado 24 de Mayo participaron varios conferenciantes expertos en música y se ofrecieron conciertos de piezas de jugadores ajedrecistas, a destacar la adaptación de una parte de una ópera de Philidor, no creo que sea fácil conseguir el texto de las conferencias y menos traducirlas del alemán, pero no cabe sino admirarse de que amantes del ajedrez se embarquen en organizar una exposición así en este verano de mundial futbolero en Alemania, hay tiempo para todo.

 

En relación con Philidor hay un excelente artículo de Frank Mayer, en tres partes publicado en la web Ajedrez Noticias Diarias , Philidor fue el ajedrecista más sobresaliente de su tiempo y un excepcional analista que sentó las bases de conceptos estratégicos que ahora se enseñan a los más pequeños con total naturalidad pero que en su momento le permitieron tener una superioridad incontestable sobre el resto de jugadores, la frase que ha pasado a la posteridad es su afirmación “Los peones son el alma del ajedrez”, todo un síntoma de la época de la revolución francesa que marcaría la historia moderna y su historia personal. Philidor fue además el compositor de óperas francés más importante del siglo XVIII, todo un personaje digno de estudio.

 

 

( categories: Ajedrez )
Enviado por Roberto el Lun, 2006-06-26 16:21

Leyendo el artículo de "Música y Ajedrez. Planteo de un método" me pica la curiosidad de como buscar un método "general" para poner música a las partidas de ajedrez, pienso que asociando con buen críterio piezas, casillas y movimientos con instrumentos, ritmo, notas o fragmentos se podría lograr una composición más o menos armónica, pero mucho me temo que nada del otro mundo. Ya que el ajedrez parece demasiado rígido en comparación con la música. Lo opuesto pretender llevar una composición musical a un tablero, se torna casí imposible, ya que la flexiblidad musical no encajaría en las reglas de los movimientos.

 

Sin embargo, si se permite una adaptación con libertad artística (sin una norma general) para llevar una partida a una composición musical, parece un camino ya probado con éxito como se menciona en el texto, o llevar la partida hacía una poesía o a una adaptación teatral. Me suena que algún ajedrez viviente hace algún tipo de representación histórica ¿no es ese uno de los posibles orígenes del ajedrez?.

 

Que casualidad que el libro que estoy leyendo "Copia este libro" de David Bravo, menciona la misma composición de John Cage que este artículo, de nombre 4'33'' , todo ello a raiz de una sorprendente demanda por plagio; lo sorprendente es que se ganó: ¿Quien es el dueño de los sonidos del silencio?.

Enviado por Lazarilla el Lun, 2007-11-19 19:47

Leyendo tu intervención se me ha ocurrido una idea, harto difícil para ser realizada por mí misma, pero con ayuda de un informático quizá pudiera realizarse. Lo mismo está inventado y no lo conozco.

La idea consiste en un tablero de ajedrez electrónico. Cada figura tendría su sonido instrumental asignado. A cada movimiento le corresponderían tantos pulsos como casillas se mueva la figura (se darían ritmos binarios, ternarios... ¿nuevos?), la forma melódica dependería de la dirección del movimiento de la figura (zig-zag, diagonal, recta, ondulada, en arco), la textura del momento de la partida o del peligro creado (más o menos densa pero también monódica, polifónica si ataca a dos o más figuras...), lo mismo el carácter que la textura, cadencias suspensivas al "comer", a la dominante en los jaques y conclusivas en jaque-mate.... Es una idea incipiente, hay que estudiarla a fondo. Pero me ha resultado agradable imaginarme la partida con todos estos sonidos. Ah, y no olvidemos los silencios... cuando los jugadores piensan...puede sonar un tutti suave.... ¿Quiere alguien completar la idea?